Caminando cerca del cielo
Laguna Verde - Uyuni - Bolivia
viernes, 6 de marzo de 2015
El origen
ADIOS NIÑA MIA
Tierra que es amarilla y polvorienta,
tierra que fue verde y serena,
tierra que aún no sea dado cuenta
que el tiempo pasa y no espera.
Adiós a los retoños de olivo,
nada queda del cristal que corría
bañando dulce tierra de olvido,
adiós a la niña mía.
Adiós niña encantadora,
te has perdido en el camino
a espaldas de un sol que adoras
se apaga el brillo escondido,
se abre a tus pies descalzos
la tierra que no se acuerda
de un pasado triste y falso
que le ha cerrado las puertas.
Tierra, tierra reverdece
con el alma de la divina,
niña, niña se adormece
adiós niña, vida mía.
CUANDO TODO TERMINÓ
Acaba de suceder lo más inverosímil,
se abre implacable la verdad ante sus ojos
que inocentes contemplan los despojos
de una ilusión destrozada de la forma más vil.
Se derraman a cántaros, incontenibles las lágrimas
que arden mientras recorren sus mejillas,
se precipitan angustiosas en las páginas amarillas
buscando sosiego al quitarse el yugo de las víctimas.
De aquella ingenuidad ignorante y pueblerina
que se creyó merecedora de segundas oportunidades
olvidando que el demonio no ve más que banalidades,
malhechor indolente de mirada engreída,
que escondido tras el manto miserable de su piel
orquesta su estrategia infalible al ataque,
nada más vulnerable que un corazón que se abre
a la daga certera y envenenada en su hiel.
Y corre traidor aquel que no tiene alma,
gritando de lejos “lo siento” sin prisa
mira hacia atrás dejando ver su dicha
deleitándose crédulo en una felicidad falsa.
Esa que se alimenta de un sufrimiento agónico
del llanto desbordante de la niña incauta
de la dueña del corazón enfermo que se siente exhausta
de su pasado triste y su presente irónico.