Caminando cerca del cielo

Caminando cerca del cielo
Laguna Verde - Uyuni - Bolivia

martes, 15 de mayo de 2018

En el aeropuerto

Hoy he visto a tu gemelo de espalda. 

Es curioso como nos acostumbramos a la idea de tener un hermano de otra familia que transita por el mundo, inconsciente de ti y esperando encontrarle. 

En tu caso, tal vez ese hermano tuyo se ha segregado en varias partes y cada una vive separada de la otra, y yo me he encontrado con la última parte que se gravó en mi memoria cuando te fuiste. 

Aquella silueta que fuera tan familiar, se presentó en el cuerpo de un extraño, de un alma que no me reconoció. Por un momento vi la imagen que otrora acelerara mis pulsaciones. Como una instantánea de antaño, revolvió mis pensamientos, trasladándose mi ilusión a momentos más felices, menos en el ahora. Casi como una bebida que guarda en el aroma tu infancia y la libera despacito en una estela humeante, o que en cada sorbo va extrayendo de tus papilas los mejores momentos de la vida. Tan vívido fue el recuerdo que provocó el impulso de un abrazo, un impulso que se ahogó al instante.

Sus movimientos torpes me golpearon a la luz de la razón, de la verdad. De vuelta al presente sus ademanes vulgares y violentos a mis ojos, vociferaron insolentes, que no era el que eras. No ganó siquiera la dignidad de compararse con la danza que emanaba de tu ser en la marcha, la sutileza en los gestos y la tranquilidad de tu estampa en el andar. 

Empero lo seguí con la mirada, cazaba sus ángulos, aquellas minúsculas inclinaciones en las que te encontraba y me quejaba de las otras que le pertenecían al portador tanto como las primeras, pero te desdibujaban y hacían que te perdiera. Con eso me bastó para distraerme mientras esperaba un avión.

Llamaron de la sala de abordaje y tuve que dejar de verlo, y volví a la vida en la que no estás. Pudiste haber sido tú, mas ya no eras.